viernes, 4 de septiembre de 2009

Discurso de Daniel Vila, presidente de UNO Medios


Pronunciado con motivo de la inauguración de modernas instalaciones multimedias y con la presencia del señor gobernador de la provincia Mendoza, Celso Jaque.

Hoy debería ser un día de profundo orgullo y alegría para Mendoza y para
todos los que pertenecemos a esta industria de los medios de comunicación, ya que estamos inaugurando este centro único en el país de Redacción Multimedia en donde convergen las redacciones de cinco radios FM (Ayer, Latinos, Brava, Montecristo, La Redeportiva), una AM como es Nihuil, los
canales de televisión 7 y 4 de Supercanal, diario UNO y las publicaciones digitales
diariouno.com.ar y ovación.com.ar

Un hecho inédito en nuestro país, pero que a la luz del proyecto de Radiodifusión K es casi un delito.

Pero además debería estar agradeciendo a muchos trabajadores que a lo largo de nuestros casi 30 años en esta actividad han colaborado para llegar a este día.

En lo personal y junto a mi familia debería estar enormemente emocionado porque esta Redacción Multimedia llevará el nombre de un pionero, del trabajador infatigable que fue mi padre, Alfredo Luis Vila.

Sin embargo, no puedo hacer nada de esto porque hoy y aquí necesito ocupar esta tribuna para referirme a la violación jurídica e institucional más grave que haya sufrido nuestro país desde el 24 de marzo de 1976 día del último golpe de estado.

El proyecto de Ley de Radiodifusión (o de medios audiovisuales como le gusta decir a la presidenta y a su marido el ex presidente) que ha enviado el actual gobierno al Congreso de la Nación, so pretexto de cambiar una ley sancionada durante el proceso militar, esconde el mayor despojo que se recuerde en la historia de nuestro país.

No sólo se trata del despojo que nos harán de nuestros medios a quienes somos titulares legítimos de radios, canales o sistemas de tv por cable. Se trata del despojo que le harán a la sociedad en su conjunto de derechos inalienables como son:

- El de acceder a la INFORMACION REAL y no a la que el estado desea hacer conocer
-El derecho a la PLURALIDAD y no que puedan expresarse sólo los sectores afines al gobierno
-Y en definitiva lo que se pondrá en riesgo es la DEMOCRACIA que con tanto sacrificio los argentinos hemos logrado preservar por más de 25 años de manera ininterrumpida.
Tal vez mis palabras suenen altisonantes o con un sesgo catastrófico, pero no es así.

Muchos dicen que el diputado electo Néstor Kirchner ha perdido el juicio y como consecuencia de ello actúa de esta manera, mandando un proyecto de ley de radiodifusión al congreso de peor factura que el que podría soñar el mismísimo Hugo Chávez para controlar los medios de su país.

Yo digo que no.

Que Néstor Kirchner está en su sano juicio. Que en realidad lo que está tratando de hacer es revertir el fracaso electoral del pasado 28 de junio y masticar su impotencia por no haber podido editarle las tapas al diario Clarín.

Néstor Kirchner ha decidido romper lanzas, amordazarnos a todos los medios que desde hace casi 150 años tenemos una tradición periodística en nuestro país y así ir por su tercera reelección (pido disculpas por la simplificación institucional ya que considero la actual presidencia de Cristina Fernández de Kirchner una continuidad soterrada).

¿Cómo se explica sino que hace un año el mismísimo Kirchner le hubiera aprobado al Grupo Clarín la mayor fusión que recuerda la historia de nuestro país, cuando se juntaron Cablevisión y Multicanal, en flagrante violación a la ley de Defensa de la Competencia, permitiéndoles consolidar un mercado de casi el 60% de la televisión paga de nuestro país con 3.5 MM de abonados y a los pocos meses de tamaña decisión la Presidenta tenga la desfachatez de declarar que va a combatir la libertad de extorsión, en ocasión de presentar su proyecto de medios K ?

Pero… ¿quién mejor que el matrimonio presidencial puede conocer la diferencia entre libertad de expresión y de extorsión?

¿Acaso los insistentes y constantes llamados para despedir a tal o cual periodista que tuvo la valentía de denunciar alguno de los tantos actos de corrupción cometidos por este gobierno bajo pena de levantar la pauta oficial no es una extorsión?

Ni que hablar de las recientes intimidaciones judiciales al diputado Francisco de Narváez, cuyo entorno profesional y familiar forman parte del accionariado de América de manera pública y ostensible. ¿Haber denunciado falsamente este hecho ante la justicia federal no constituye una extorsión?

¿Qué nombre se le pone a la presión que bandas anónimas identificadas con el gobierno hacen sobre Clarín con pintadas callejeras y visitas a los domicilios particulares de sus ejecutivos?

¿O cuando desde el gobierno se espían los e-mails y teléfonos de los periodistas? Coacción, extorsión. Cuál es el nombre? Y quiero aclarar en este punto que históricamente no hemos compartido la posición dominante que en el mercado de medios se le ha permitido tomar a nuestro competidor, el Grupo Clarín. Es más, hemos transitado innumerables causas judiciales en posicio nes encontradas a lo largo de nuestra historia.

Eso no obsta a que salgamos en defensa de los atropellos de los que ha sido objeto este Grupo ya que mañana seguramente lo seremos todos.

Pensemos que este gobierno ha sido capaz de cometer todos estos hechos extorsivos sobre nuestros medios utilizando para ello la vigencia de la antigua ley de Radiodifusión. No me quiero imaginar de lo que serán capaces si logran poner en vigencia el proyecto que impulsan en el Congreso. ¿No habrá libertad de extorsión cuando los K concedan graciosamente las licencias a sus amigos de turno? Léase por caso, D'Elía, Moyano, etc.

En su discurso del 27 de agosto pasado al presentar la Ley, la Sra. Presidenta hizo alusión a 118 periodistas detenidos desaparecidos durante la dictadura como modo de justificar la necesidad de tratar rápidamente su ley.

Con respeto le digo Sra. Presidenta, basta ya de esconderse atrás de una falsa ideología setentista de desaparecidos y piqueteros. No use más el dolor que aún guardan en sus corazones las madres de Plaza de Mayo por la pérdida de sus hijos para justificar sus caprichos y negocios. No utilice más a aquellos que en un momento de la historia reciente de la Argentina pasaron hambre
por haberse quedado sin trabajo y encontraron en la manifestación callejera una forma de presionar para sobrevivir y comer, convirtiéndolos hoy en una fuerza de choque paragubernamental.

Usted no puede hablar de libertad de expresión, ni de la importancia que tiene para todos los sectores acceder a la posibilidad de expresarse, ni de institucionalidad, ni de credibilidad y mucho menos de libertad de prensa, cuando lo que está haciendo es profundizar con su proyecto de ley de radiodifusión el modelo venezolano de la llamada Ley de Responsabilidad Social de Radio y
Televisión sancionada por el teniente coronel presidente Hugo Chávez Frías el 7 de diciembre de 2004. Sabemos su resultado. Medios amordazados y sirvientes del gobierno.

No hay que engañarse. Acá no se trata de pluralismo ni de democracia. Esta ley que busca cambiar la propiedad de los medios de comunicación busca amordazar a la prensa primero y a la ciudadanía después.

Esa ciudadanía que el 28 de junio con su voto le dijo al gobierno que ese no era el camino. Que los argentinos no queremos que nos mientan y de eso se trata. Esto se lo dijo -señor Néstor Kirchner- nada más ni nada menos que el 70% de los argentinos.

Los medios de comunicación en una sociedad moderna y compleja como es la sociedad argentina son un reaseguro, un contrapeso contra la mentira.

El mejor ejemplo de lo que expreso es el INDEC. ¿Con qué autoridad moral pueden venir a decirnos que los medios de comunicación mienten si este gobierno va a pasar a la historia por haber falseado nada menos que el índice de precios?

La verdad es nuestra materia prima. Del mismo modo que un panadero trabaja con harina y un bodeguero con uva, nosotros los periodistas y los empresarios periodísticos trabajamos con la verdad. Es una materia prima inasible y fascinante, pero es nuestra realidad cotidiana.

La materia prima de este gobierno en cambio es la mentira:
-Nos miente con la inflación.
-Nos mintió cuando dijo que llegaban 25.000 millones de dólares de inversiones desde China.
-Nos miente cuando dice que da importantes aumentos a los jubilados.
-Nos miente cuando dice que la gente que alquila va a poder comprar sus casas.
-Nos mintió cuando, el año pasado, dijo que había planes para comprar heladeras, bicicletas y autos.
-Nos miente con las cifras de la pobreza y la desocupación.
-Si hasta nos mintió con el dengue y la gripe A.
-Nos mintió cuando dijeron que los fondos de Santa Cruz habían sido repatriados.
-Nos quisieron engañar con la trampa de las candidaturas testimoniales.
-Nos mienten cuando dicen defender a los pobres, hablan de transparencia, de redistribución de la riqueza, de calidad institucional, honestidad y persecución a los corruptos, pero mientras escuchamos sus discursos, tenemos que presenciar casos como los de Skanska, la valija de Antonini Wilson, la bolsa llena de dólares en efectivo de la ex ministra Felisa Miceli, las causas
judiciales por enriquecimiento ilícito e incremento patrimonial injustificado del matrimonio presidencial.

En fin, enumerar los casos de corrupción de este gobierno me llevaría más tiempo del que todos ustedes seguramente puedan tolerar.

Esta gente es la que dice que los medios mienten y quieren enseñarnos a decir la verdad. A nosotros que desde hace treinta años trabajamos con esa difícil materia prima que es la realidad de este país.

Finalmente quiero expresar que compartimos la necesidad de una nueva ley de radiodifusión que contemple el modelo que la sociedad en su conjunto entienda que necesitamos como país. En el que la comunicación y los contenidos de ninguna manera puedan ser monopolizados por nadie.

Pero así como este gobierno no ha tenido el más mínimo pudor a la hora de exhibir de manera casi pública sus intereses económicos en el negocio de lo juegos de azar de la mano del empresario Cristóbal López, tampoco ha podido ocultar su ingreso a los medios de comunicación de la mano de Verbitsky en Página 12 o de Szpolsky y Electroingeniería en Radio del Plata y


Revista 23 por citar algunos ejemplos, ahora quiere quedarse con el resto de los medios de comunicación y con el negocio de las telecomunicaciones vía su arreglo con la empresa Telefónica de España. Para eso, los empresarios bendecidos por el poder son otros, pero el accionista final siempre es el mismo.

Señoras y señores. Este es uno de los verdaderos motivos por el cual el gobierno impulsa a velocidad supersónica el tratamiento de la ley de radiodifusión.

El otro, como ya lo expresé es la re-re-elección de Néstor Kirchner para el 2011.

Esperemos que alguna vez en nuestro país no sólo reine la normalidad y cada uno cumpla con su obligación como ciudadano, funcionario público, empresario o periodista, sino que de una vez por todas impere el reino de la razón y no tengamos que asistir a la triste imagen de un ex presidente -para colmo en este caso acompañado de su esposa- viajando hacia los Tribunales como nos viene pasando de manera inexorable en los últimos años.

Para concluir quiero pedirles a los señores legisladores nacionales que no sólo sería lógico sino también necesario que se puedan escuchar en el Congreso de la Nación todas las voces, incluida la de quienes actualmente somos actores de esta industria -ya que hasta ahora nadie nos ha preguntado qué opinamos- y discutir seriamente una ley que plasme un modelo de radiodifusión
para los próximos 20 ó 30 años y no que simplemente resuelva el espíritu revanchista de un ex presidente que cree que este país es Santa Cruz.

En nombre de la libertad de expresión y de prensa, les pido que actúen con conciencia y sin presiones y le demuestren a la sociedad que nuestro Congreso de la Nación ha dejado de ser un lugar de mero trámite de los deseos del poder ejecutivo, sino que por el contrario es uno de los tres poderes indispensables de la República.

Porque puede ocurrir que la ley de la democracia sea peor que la de la dictadura. En ese caso habremos fracasado como sociedad.

Le pido disculpas a mi Padre por no haber podido extenderme en la recordación de su memoria, pero seguramente él como gran batallador que fue de la vida, desde el cielo sabrá comprenderme y estoy seguro que además comparte lo que he dicho.

1 comentario:

  1. Hola. al leer esta nota no puedo pensar, quede boquiabierta, no puedo opinar pero voy a expresar lo que siento ¡QUE TRISTEZA !.... QUE IMPOTENCIA! Y YO SIN PODER HACER NADA, Ud que haria...

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