martes, 4 de mayo de 2010

UN FUTURO ARGENTINO CON DESARROLLO

Por Carlos Fernando Frediani

Nuestra verdadera riqueza
Los argentinos creemos ser dueños de un País rico, basados en una serie de frases hechas elaboradas por pseudo-intelectuales y políticos, que de tan repetidas han terminado por convertirse en una firme creencia.

Los conocidos slogans: “somos un país rico”, “tenemos todos los climas”, “acá cae una semilla y sale una planta”, “el trabajador argentino es el mejor del mundo” y otros similares han edificado una conciencia nacional errónea, que es necesario desterrar.

Argentina es el 8º país del mundo en superficie, ocupa el 32º lugar en población y se ubica en la posición 46ª en el Índice de Desarrollo Humano elaborado por el PNUD (Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo).

Un indicador que mide nuestro desarrollo económico es el Producto Bruto Interno per cápita que para el año 2009, según datos del poco creíble INDEC, alcanzó a 7675 dólares por habitante a partir de un PBI nominal de 307.000 millones de dólares.

Según cálculos realizados con la metodología del economista César Cuello para el año 2009, utilizando datos del Presupuesto Nacional, el valor del PBI per cápita fue de 5200 dólares por habitante.

De acuerdo a un estudio realizado por el economista británico A. Madison sobre la evolución histórica de los Productos Brutos per cápita para los distintos países del mundo, Argentina hasta el año 1950 ocupaba el 17º lugar y bajó hasta la 91ª posición en 2004.

Según publicación de la revista “Economía para Todos” del día 5 de abril de 2010, nuestro país ocupa actualmente la posición 85º en el ranking mundial.

Debemos recordar que en el año 1900 el PBI per cápita argentino era de 4367 dólares por habitante y el de los Estados Unidos de 6899 dólares, es decir teníamos el 67% valor norteamericano mientras que en 2009 tenemos sólo el 12% lo que indica claramente la evolución de ambas economías en la centuria.

Por otra parte si efectuamos la comparación con los países Latinoamericanos, según datos de la CEPAL, el PBI argentino en la década del 50 era el 27% del total de América Latina, en la década del ochenta bajó al 15% y actualmente es el 13%.

Las cifras expuestas nos muestran claramente que nuestro País ,en los últimos sesenta años, sufrió un proceso de “empobrecimiento relativo” de notables características Sin embargo, nuestra sociedad en general se considera parte de un País Rico calificación válida sólo a principios del siglo pasado y transformada hoy en uno de nuestros tantos mitos.

La riqueza de los Países Desarrollados
Para pertenecer al selecto Club de Países Desarrollados que ofrecen un excelente nivel de vida, es necesario generar un Producto Bruto Interno per cápita superior a 24000 dólares por habitante por año. En este sentido considero importante señalar que el nuevo Presidente chileno ha destacado públicamente el objetivo de su gobierno de aumentar el PBI per cápita de los actuales 14000 dólares por habitante a los 24000 necesarios en el plazo de quince años.
Aparece aquí en su real dimensión, un problema argentino que es celosamente ocultado por nuestra “inteligenzia”, por los dirigentes políticos del gobierno y la oposición, y por el empresariado: somos un país pobre.
Las discusiones actuales entre Gobierno, Sindicatos y Empresarios se reducen a una feroz lucha distributiva por una riqueza que no existe.
Es muy claro comprender que con un PBI por habitante de 7675 dólares (aceptando las cifras infladas por el INDEC) es imposible atender las necesidades nacionales de salud, educación, justicia, energía, transporte, y comunicaciones en un buen nivel de prestaciones. Para ratificar esta aseveración basta con revisar los PBI por habitante de algunos países: Austria: 44800, Nueva Zelandia: 30000, Singapur: 38900, Noruega: 95000, y EE.UU.: 66000 dólares por habitante por año. ¡Así es más fácil administrar un País!.



Objetivos para nuestro Desarrollo
Si Argentina planteara como objetivo alcanzar el umbral de 24000 dólares por habitante y por año en los próximos quince años (como ha hecho Chile), en el año 2025, con una población de 45,9 millones de habitantes, el producto Bruto Interno nominal debería ser de 1.250.000 millones de dólares, cuatro veces superior al actual. Esto significaría, durante los próximos quince años incrementar el PBI nominal a una tasa anual del 9,8% en forma ininterrumpida.
Esta situación aparece como imposible en el actual contexto económico de Argentina, y ya es hora de aprender a rechazar las propuestas milagrosas meramente voluntaristas.
Un Objetivo ambicioso pero realista, sería alcanzar los 21.000 dólares por habitante por año en un lapso de 25 años. Esto exigiría crecer a una tasa anual sostenida del 5%. Difícil, pero posible

Aclarar estos conceptos ayudará a destruir el mito de ser “un País muy rico” en el que sólo es necesario modificar la distribución de la riqueza. Debemos trabajar muy duro durante el próximo cuarto de siglo, si aspiramos a vivir en un País medianamente desarrollado.

Pero los comentados índices de crecimiento son condición necesaria, pero no suficiente para el desarrollo buscado. Los valores promedio de las variables económicas que se obtengan, no deberán esconder inaceptables bolsones de indigencia y pobreza, ni servicios de salud, educación, justicia, transporte y energía, eficientes sólo para un 30% de la población.

Para alcanzar las metas deseadas será imprescindible dar un salto cualitativo de los sistemas educativo y de salud, mejorar la eficiencia de los servicios de Transporte, Energía y Comunicaciones, y crear un clima de tranquilidad política, paz social, y seguridad jurídica que posibilite la llegada de los capitales externos necesarios para encarar el desafío



El Proceso de Desarrollo
Hemos intentado describir a grandes rasgos algunos problemas que dificultan la puesta en marcha de un Proceso de Desarrollo que muchos enuncian, que todos deseamos, y que siempre vemos postergado.

El cambio virtuoso de nuestro País exige realizar un diagnóstico realista de la situación, tener claridad conceptual para fijar los objetivos, vocación y valentía civil para implementar las medidas transformadoras y concientizar a todos los actores del cambio que éste sólo es posible con Tiempo y Esfuerzo.

martes, 13 de abril de 2010

El Quiebre

Por César Ramón Cuello

La clase política está totalmente desacreditada en la República Argentina. Sin embargo, la mayoría de los argentinos no participa de la idea de dicho descrédito respecto de la pléyade de antecesores que fueron los fundadores de nuestra nacionalidad, a quiénes les cabe también la calificación de políticos. Entendiendo como política a toda acción honrada tendiente a mejorar la calidad de vida de una comunidad, vista ésta básicamente desde el punto de vista de sus valores culturales, morales y económicos.

Para esa mayoría de la población compuesta por hombres y mujeres de distintas tendencias, existe un conjunto de personajes que son venerados como patriotas que construyeron el país. En ese contexto podemos ubicar a Saavedra, Belgrano, Moreno, San Martín, Rivadavia, Dorrego, Lavalle, Rosas, Facundo, Ramírez, Urquiza, Alberdi, Mitre, Avellaneda, Sarmiento, Roca, Velez Sarsfield, Pellegrini, Joaquín V, González, Irigoyen, Perón, Frondizi y muchos más, por supuesto. Podemos deducir entonces que, dado el aporte a la nacionalidad que se les adjudica, no es extraño que se los haya colocado en el pedestal de los prohombres.
Pero si hoy en día los políticos no gozan en general de tal calificación puede deducirse entonces que hubo un momento, un punto de inflexión, a partir del cual cambió el concepto calificativo. Es decir, un momento en el que pasaron de ser considerados próceres a la categoría de desacreditados. ¿Cuándo se produjo el quiebre? ¿Cuándo, de ser patriotas pasaron a constituirse en simples y desacreditados políticos? ¿Existe ese punto de quiebre? ¿Cuál fue la figura o las figuras que encarnan ese punto?
 
• ¿Acaso fue cuando prácticamente se destituyó al último presidente radical?

• ¿O cuando se hizo lo propio con Martínez de Perón, o con Illía, o con Frondizi?

• ¿O cuando los jefes navales del golpe de 1955 que, según versiones, se aprovisionaron de municiones en el estuario del Río de La Plata con la colaboración de la marina británica y encaramaron a las fuerzas armadas en el poder?

• ¿O cuando en 1943, con las elecciones en ciernes, de produjo un golpe militar que dio por tierra la posibilidad de elegir un presidente con clara tendencia a apoyar a las fuerzas aliadas de la Segunda Guerra Mundial en contra del nazismo?

• ¿O cuando los gobernantes de la década del 30 firmaron pactos y convenios dejando en manos de extranjeros el manejo del Banco Central, el comercio exterior, el transporte de pasajeros de la zona metropolitana, el suministro de energía eléctrica; creando tantas Juntas corporativas como sectores había en la economía para beneficio de pocos, sumiendo en la pobreza a muchos y creando bolsones de corrupción?

• ¿O cuándo en 1930 se rompió el orden institucional derrocando a Irigoyen?

• ¿Habrá sido cuando un presidente (Figueroa Alcorta) que, para preservar el negocio millonario de importación de hulla (carbón de piedra) desde Inglaterra, firmó un decreto estatizando la riqueza petrolera y evitó la actividad económica que de ella se hubiera podido desprender, cercenando así la posibilidad de que cientos de miles de argentinos se pudieran enriquecer?

• ¿O cuándo, parafraseando a Pellegrini, la argentina entró en un carnaval financiero que dio lugar a la gran crisis de 1890?

• ¿O cuando se contrató un préstamo en el extranjero para formalizar una campaña en el desierto e institucionalizar la tenencia latifundista de quince millones de hectáreas, extranjerizando definitivamente el sector dinámico de la economía por excelencia y negando el acceso a la propiedad de la tierra a millones de argentinos; promoviendo el latifundio que no permite el desarrollo y la explotación intensiva del sector?

• ¿O cuando se asesinó en Barranca Yaco a la sazón el principal y tenaz impulsor de la organización nacional sobre la base del concepto de federación?

• ¿O cuando se legalizó el otorgamiento de facultades extraordinarias al Poder Ejecutivo concediendo la suma del poder público al Ilustre Restaurador de la Leyes?

• ¿O cuando se ultimó mediante un fusilamiento sin juicio previo a un Coronel (Dorrego) que tenía en mente el funcionamiento federal y democrático de América del Norte?

• ¿O cuando el ex funcionario de la corona española, y yerno de un virrey que ocupó por primera vez el cargo de presidente (Rivadavia), mediante la sanción de la denominada Ley de Enfiteusis dio en alquiler a un privilegiado grupo, compuesto de extranjeros mayormente, unos dos millones de hectáreas, habiendo hipotecado previamente toda la tierra fiscal en garantía de la deuda pública externa?

• ¿O cuando dicho presidente, ideólogo de las fallidas constituciones unitarias de 1819 y 1926, abolió la forma democrática de gobierno por excelencia que significaban los cabildos, verdaderos íconos de la democracia y la libertad de los pueblos, promoviendo la centralización y el unitarismo?

• ¿O cuando un ministro de este mismo personaje firmó un tratado con los brasileros que determinó despojar a Argentina de la soberanía sobre el territorio de la Provincia Oriental Uruguay a pesar de haber vencido a los lusitanos en la batalla de Ituzaingó ganándoles la guerra?

• ¿O cuando se contrató un préstamo (con la banca Baring Brothers) de un millón de libras esterlinas con una quita inicial del treinta por ciento (con el objetivo declamado de construir, entre otras obras un puerto), que nunca llegó totalmente a destino y de lo poco que arribó no existen pruebas de una correcta asignación?

• ¿O cuando un brillantísimo militar (San Martín) se puso al servicio de una causa cuyo éxito significaba la derrota de sus hermanos españoles para imponer una manera distinta de gobernar y funcionar la sociedad, y resultó funcional a la Rubia Albión en sus propósitos de penetración económica?

• ¿O cuando los que, sin consultar previamente a todos los pueblos de estos territorios, tomaron el poder que detentaba un virrey para luego imponer el nuevo régimen a sangre y fuego, destruyendo prácticamente la organización socio política que rigió durante trescientos años en América Latina en procura de otra, democrática por excelencia, que no llegó a consumarse ?

¿Podríamos adjudicar la paternidad del quiebre a alguno de los personajes y hechos mencionados que dieron lugar al nacimiento, a su tiempo, de dos sectores diametralmente opuestos (proteccionistas y librecambistas, unitarios y federales, “chupandinos” y “pandilleros”, conservadores y radicales, peronistas y anti peronistas, capitalistas y marxistas, menemistas y anti menemistas, etc. y en nuestros días los K y los anti K), motivando con ello que no pudiera fijarse un rumbo jalonado por el éxito para la Patria y cuyas consecuencias seguimos soportando hoy los argentinos?

¿Así fue siempre en el mundo respecto de los políticos? Dicho esto porque cronistas griegos actuaron en su época desacreditando a los políticos, haciéndolo con Clístenes, Pericles, etc., no obstante lo cual hoy los admiramos como grandes gobernantes.

¿Es posible afirmar entonces que no hubo quiebre alguno en nuestro país y que siempre fue igual?

Si analizáramos a los que hicieron prevalecer su acción, desde Saavedra hasta nuestros días, quizás no encontremos mucha diferencia entre ellos. No obstante los casos particulares que no tuvieron preponderancia definitiva, como el caso de una solitaria golondrina, que no hace verano.

Es que siempre fueron magros los resultados respecto de nuestros intereses nacionales. Largo sería de escribir. Pero, como para muestra basta un botón, a la vista está la realidad que vivimos. Si aplicamos la sentencia de Jesús cuando expresó “por sus frutos los conoceréis”, es evidente que el diseño y funcionamiento logrados hasta nuestros días en Argentina no rindieron frutos suficientes. Tantos como para satisfacer pretensiones alentadas por la ambición de estar a la altura o cerca de lo alcanzado por los países denominados del primer mundo.

 
Veamos los frutos:

1) No fueron, los miembros de la Primera Junta de 1810, líderes naturales con intereses y presencia definitiva en la Patria. Su poder se sostuvo precariamente sobre la base de la violencia para imponer en todo el territorio sus propósitos y carecieron de continuidad en el mando. Al cabo de un año ya habían sido desalojados del poder. La consecuencia fue el caos y la lucha fraticida por más de cuarenta años que impidieron la organización nacional.

2) No somos dueños de la riqueza del país. Los habitantes de nuestra Patria somos pobres generalizados por algunas razones básicas

• Más del noventa por ciento del aparato productivo no pertenece a los argentinos

• Somos usufructuarios de una economía que magramente produce cinco mil dólares por habitante y por año (muy baja productividad respecto de las naciones del denominado primer mundo que producen más de cincuenta mil). Por esta razón, frente a las manifestaciones de “distribución de riqueza” se ubica la cruel realidad en el sentido que lo que se distribuye es pobreza muy cercana a la miseria. Porque la dimensión del aparato productivo alcanza para dar condiciones adecuadas de vida a solamente ocho millones de personas.

• No tenemos capacidad de ahorro interno suficiente que permita la inversión para aumentar el patrimonio nacional día a día

• Luego, no conformamos un país altamente capitalizado desde el punto de vista económico

• Los recursos naturales no fueron puestos a disposición del pueblo argentino para producir su enriquecimiento. El sector primario, dinámico por excelencia, acusó un régimen de tenencia de la tierra cuya características principal fue el latifundio. Esto imposibilitó el acceso a la propiedad de vastos sectores de la población y la conformación de una poderosa clase media. Lo mismo ocurrió con la riqueza minera disponiéndose la estatización del petróleo en 1907.

• No poseemos fuentes de tecnología propia

3) Los argentinos no tenemos evidencias de ser aguerridos. Básicamente, quizás, porque tenemos poco y nada propio que defender y porque al mejor estilo de antaño, cuando Su Majestad el Rey de España otorgaba mercedes graciosamente, lo esperamos todo del Estado.

4) No poseemos RRHH suficientes, no somos una población numerosa. Ello debido a no haber manejado nunca claros conceptos geopolíticos y demográficos. En consecuencia, no actúa con eficacia la ley de la selección natural y en la dirección de los negocios públicos en general no estuvieron ni están, evidentemente, funcionarios altamente capacitados para ello.

5) No somos un pueblo que elabora y concreta planteos de largo plazo

6) No existen una clase empresaria autóctona desarrollada y con fuerte presencia en la economía.

7) No somos un pueblo con cultura industrialista. La clase empresarial del sector en general no tuvo vocación sino para actuar sobre una base organizativa corporativa y con prebendas del Estado, con todas las limitaciones que ello impone para el desarrollo armónico de la Nación.

8) No tuvimos ni tenemos una clase política que pudiera establecer un orden social hegemónico orientado definitivamente hacia un rumbo determinado.

9) No tenemos una organización sindical que haya contribuido a la determinación de dicho rumbo y sus dirigentes se encuentran sospechados de medrar con los recursos que generan.

10) No tenemos militares organizados para actuar solamente en la defensa nacional. Más de una vez usaron la fuerza para ejercer el poder político en el orden interno y jugar papeles que no le competen. En este sentido es de hacer notar que San Martín fue quién dio el primer golpe de estado en la historia argentina al derrocar al Primer Triunvirato para imponer sus propios candidatos que pertenecían a la Logia de Lautaro, muy ligada a los intereses británicos.

11) No tenemos una organización social adecuada. La que poseemos, unitaria y centralista, niega libertad a las comunidades de la Nación el derecho a gobernarse a sí mismas y a manejar sus recursos; permite la presencia de la corrupción en forma absoluta,

12) No posee la población cabal conocimiento de la razón de ser país como ente independiente. La historia oficial la ha sumido en una falacia descomunal, fomentando la idea de un pasado que no se condice con la realidad actual.

13) Las principales funciones del Estado, que son la respuesta a los objetivos fijados en el Preámbulo de la Constitución Nacional, no se cumplen como debiera:

• La inseguridad personal y patrimonial es un peligro latente que acecha a todos, todos los días

• La respuesta a la necesidad de instrucción primaria, secundaria y universitaria, así como a la salud de la población, es muy pobre

• La desconfianza generada por la actuación de sus protagonistas en el orden judicial deja sin crédito a jueces y camaristas

En fin, los argentinos creemos tener lo que no tenemos y ser lo que no somos; una tilinguearía.

Ello nos trae una reflexión final: no somos un pueblo que esté usufructuando las ventajas de la civilización que ha desarrollado la humanidad.

Parafraseando a Ortega y Gasset ¿podríamos decir que estamos en el estadio de masificación sin haber pasado nunca por circunstancias contrarias?
¿Será necesario que realmente se produzca un quiebre para orientar el rumbo de la Patria hacia un destino venturoso hoy negado?

Aun a riesgo de caer en un lugar común o expresar una verdad de Perogrullo, no hay duda que debemos encontrar la manera de instaurar un sistema socio económico con el nutriente de la libertad como condición de fermento de la creatividad; sin privilegios sectoriales de existencia promiscua en los mecanismos corporativos; con inserción en el concierto mundial de naciones, una economía con costos internos competitivos y sin la presencia de un Estado Empresario; organización política congruente para que el manejo de la riqueza comunitaria esté sometida al control social y se reconozca la libertad y autonomía de las comunidades para gobernarse por sí y para sí, tanto como un derecho como un deber.

Desalojando de esta manera del escenario político a los personajes auto proclamados mesiánicos que se arrogan maliciosamente poseer el manto de la protección sobre pobres y desvalidos que lamentablemente son muchos en Argentina.

 
No se trata de renegar de nuestro pasado. El diseño de país y los magros frutos logrados están ahí. Debemos prodigar el beneficio de la duda para no endilgar culpas a nuestros antecesores que no podrían hacer descargo de las mismas, si es que cupieren.

Aunque no es mucho, debemos aceptar lo que hicieron y nos dejaron. En nuestras manos y en las de las generaciones futuras descansa la posibilidad de hacer más y orientar definitivamente a la Patria hacia un destino venturoso.

Los argentinos quizás necesitamos un quiebre. Si fuere necesario, debemos generarlo.

miércoles, 17 de marzo de 2010

Economía y Democracia

Por César Ramón Cuello


Acepción
La primera acepción que el diccionario Larousse le otorga a la palabra democracia establece que es el “gobierno en el que el pueblo ejerce la soberanía eligiendo a sus dirigentes”. Dicho de otra manera podría expresarse que, cuando regularmente existen elecciones para elegir gobernantes, existe una “democracia”.

Esta acepción que el diccionario le adjudica al vocablo, más que con la esencia de la Democracia, tiene ver con la representación, un aspecto particular de una forma de gobierno. El denominado Representativo en el en que, “bajo diversas formas, concurre la nación, por medio de sus representantes, a la formación de las leyes”. Luego, bien puede haber elecciones bajo el imperio de otra forma de gobierno que no sea la democrática.

Por otra parte, comúnmente se entiende por democracia al “gobierno del pueblo”, vocablo vasto y generalizado que carece de precisión. Es en realidad una expresión muy amplia en contenidos. A tal punto que es usual contraponer comunismo a democracia.

El comunismo es una concepción ideológica que abreva en el marxismo. Está vinculado más que nada a un sistema económico ya que esencialmente se trata de una manera de administrar la producción y la distribución de la riqueza producida. Su imposición siempre fue el fruto de gobiernos dictatoriales. No podría ser de otra manera ya que, además de otras razones, su presencia contrasta con un modelo vigente de por siglos (Economía de Mercado), que ha generado centros de poder y concentración económica financiera, que ofrece la proverbial resistencia a los cambios. De aquí la necesidad de violencia que necesita el comunismo para instalarse. Ello no obsta para que las autoridades de un país con régimen comunista ya instalado no sean elegidas por el voto popular, con lo cual estaríamos frente a una democracia según la acepción académica del Pequeño Larousse. Que a todas luces colisiona con la naturaleza propia de este sistema de organización social.

Esta colisión se produce por cuanto el comunismo es un sistema económico enclavado bajo una forma determinada de gobierno: la dictadura del proletariado según proclaman sus defensores, aunque distorsionada de acuerdo con lo acontecido en la realidad. En los casos conocidos se trata de la dictadura de una persona o un conjunto de personas.

Forma de gobierno
La democracia constituye una forma de gobierno en cuyo seno la actividad económica se desarrolla bajo el régimen de libertad individual y su correlato, la propiedad privada, concepto éste que debe considerarse como la expresión económica de aquella libertad.

Estas cualidades dieron lugar a la conformación del Capitalismo (Economía de Mercado con sistema de precios), que es sin dudas, la mejor manera conocida de producir y distribuir riqueza.

El grado de civilización alcanzado por la humanidad, absolutamente resultante de este sistema económico, es testigo más que demostrativo y elocuente de ello. Los métodos que alternativamente se pusieron en práctica en los últimos cien años (corporativismo nazi fascista populista y capitalismo de estado marxista) fueron un rotundo fracaso.

En su vinculación con la Economía (actividad del ser humano para obtener la satisfacción de sus necesidades), a la Democracia debe tenérsela en cuenta bajo la acepción “gobierno de los pueblos”.

Democracia en Grecia
Es una verdad de Perogrullo decir que la democracia es una forma de gobernar que inventaron los griegos. En la antigua Grecia funcionaba con un modo semejante a la democracia representativa que hoy en día conocemos. Era el primer escalón del gobierno ejercido por todos los ciudadanos. En sus momentos de apogeo inventó en sí misma a la representatividad como una consecuencia de su propia naturaleza, de la confianza que generaba su funcionamiento.

La participación en el gobierno era voluntaria, ejercida en la asamblea del pueblo (la ekklesia) y los ciudadanos que no concurrían a la misma aceptaban de hecho la representación que ejercían los que iban al Ágora, con lo cual éstos estaban imbuidos de representatividad.

El pueblo griego y sus instituciones tenían vida efectiva en el ámbito de las tribus o demos. En cada uno de ellos funcionaba una asamblea. Era el lugar donde se ejercía el gobierno, propio y libre. En él, y con las características señaladas, convivían los helénicos.

A partir del gobierno de Clístenes. “el Ática quedó dividido en diez demos. Pequeños centros territoriales con su vida municipal y administración local, con sus magistrados, sus asambleas, sus decretos. La política se practicaba en ellos a muy pequeña escala, entre gentes que se conocían”. Las diez tribus que diseñó Clístenes eran iguales en sus derechos y en su estructura.

Los demos formados por los ciudadanos identificados por la unidad política o tribu a la que pertenecían, eran muy parecidos a nuestras comunas escribió Jacqueline de Romilly, autora a la que se recurrió para rescatar los conceptos entre comillas. Constituyen el más antiguo antecedente de una buena escuela de política local.

El pueblo reunido en asamblea gobernaba directamente en ellos, en lugar de limitarse a la elección de los gobernantes. Cosa que también hacía cuando se trataba de nombrar a los arcontes y jueces. Cuando entraban en juego unas asambleas con la participación de todos los habitantes, si bien se encontraban ampliamente abiertas a la masa, el Consejo que preparaba sus deliberaciones y velaba sobre su ejecución, estaba constituido por quinientas personas (Consejo de los Quinientos) elegidas por sorteo en los demos, con mandato por un año. Cincuenta representantes por cada uno de los diez demos. La concurrencia de los ciudadanos a las asambleas en representación de los demos derivó en el concepto democracia, es decir, gobierno de los demos, gobierno de los pueblos. Y siguiendo el criterio de Jacqueline de Romilly, bien podemos decir gobierno de los municipios.

La Democracia fue el fermento natural y caldo de cultivo de la grandeza helénica. La autonomía de los demos contribuyó a amalgamar los intereses personales y locales con el núcleo común de conceptos que los indujo a constituir su nacionalidad. La fortaleza de sus componentes apareció por efecto de la participación, individual y colectiva.

Si bien con disímiles características, recurriendo algunas veces a la organización republicana o por lo menos reconociendo la existencia de los tres tipos de instituciones básicas (poderes ejecutivo, legislativo y judicial), no es sino la esencia de organización comunal lo que dio lugar desde siempre a la fortaleza de las ciudades y las naciones. Las mismas que impulsaron el Renacimiento y otorgaron fortaleza a otros pueblos con el devenir de los tiempos. A España desde el Siglo XIII hasta mediados del XV. Período en el cual, luego de derrotar al poder bélico de los árabes, pasó a ser el Imperio en cuyos dominios no se escondía el sol. A Inglaterra que se constituyó en la reina de los mares y primera potencia durante más de cien años. A los Estados Unidos, que la sustituyó en el papel de primer potencia hasta nuestros días. A Canadá, que en la actualidad posee el privilegio de ser uno de los países con mejor calidad de vida en todo el orbe.


La expresión moderna / Federalismo
El Demos fue a Grecia lo que el municipio es a los pueblos contemporáneos. Se trata de una entidad natural que nace a partir de la sociabilidad de los seres humanos. En consecuencia “no pudo haber sido creada por la teoría del derecho ni tampoco por su referente empírico, el derecho positivo, porque se trata de algo preexistente a toda disposición normativa”• (Ricardo Miguel Zuccherino).

Tal como sucedió en Grecia, el autor citado afirmó que el municipio de los tiempos modernos nació asumiendo naturalmente todos los atributos de autonomía institucional y administración funcional. Y continúa siendo el órgano primigenio de la organización política de las naciones poderosas. Es el lugar donde se asignan los recursos para subvenir las necesidades inmediatas de instrucción, seguridad, salud, justicia y se provee a la infraestructura social. Este funcionamiento, mediante el cual se tiende a dar cobertura localmente a las necesidades sociales descriptas, es el Federalismo.

Mediante el mismo, se trata de mantener el espíritu o sistema de confederación entre comunidades organizadas, constituyendo una alianza, unión o pacto de convivencia entre ellas. Manteniendo en su seno el poder de decisión en la obtención y posterior asignación de los recursos en todos aquellos asuntos propios de cada una. Alentando la toma de medidas desde el poder confederado en cuanto a temas que involucran a todos los miembros de la confederación como la defensa, red camineras integrales, macro fuentes de energía, etc.

A través de la historia de la humanidad los resultados obtenidos con el federalismo son harto elocuentes. Los países que se constituyeron en verdaderas potencias económicas utilizaron y utilizan el sistema aunque no ya con la denominación de demos sino llamando municipio, condado o cantón a las unidades políticas menores. Se trata de la más eficiente, económica y eficaz forma de recaudar y utilizar recursos sociales.

La desentralización determina la inexistencia de la concentración de poder que conduce a la corrupción y al despotismo. También de esta siniestra conjunción tenemos claros ejemplos que naturalmente debe inclinarnos a desechar el unitarismo y bregar por la implantación del federalismo.


Democracia / Economía de Mercado
Por su parte, el Capitalismo con Economía de Mercado, lejos del Capitalismo de Estado propio del nazifascismoestalisnismo, constituye la expresión económica de la Democracia. Exige libertad, acompañada de su expresión económica, la Propiedad Privada.

El medio ideal para su desarrollo, que conlleva racionalidad en la producción de bienes y la prestación de servicios, es aquél donde las reglas de juego son lo suficientemente permanentes como para tener la previsibilidad en cuando a su permanencia y modificación se refiere. La conjunción de libertad y propiedad privada en el marco legal adecuado es la mayor garantía que se puede ofrecer a las comunidades para el desenvolvimiento económico.

La libertad establece la facultad de ejercer actividad económica limitada únicamente por las leyes de la comunidad, sin que ningún poder despótico establezca qué, cuánto, cómo y para quién producir.
La Propiedad Privada hace lo propio con el derecho de disponer libremente de lo que se produce.
El régimen legal adecuado proporciona la garantía de respetar por todos y en todo tiempo y lugar aquellos derechos.
En estas condiciones surge la competitividad que conduce a que los organizadores de la producción se orienten a obtener el mejor producto al costo más bajo posible para poder colocarlo en el mercado. En un proceso donde libremente y sin límite de número, funcionan las empresas (unidades de producción), donde normalmente se procede a la obtención y asignación de recursos con absoluta tendencia hacia la eficiencia, economía y eficacia.

Podrá observase entonces, que Federalismo Político y Economía Capitalista, son métodos totalmente congruentes. Es la mejor combinación posible conocida de organizarse las comunidades. Adviértase los elementos comunes:

• La libertad de decisión está presente en cada comunidad y en cada unidad de producción

• Pasa lo propio en cuando al derecho a disponer libremente de la obtención de recursos

• Las necesidades de funcionamiento se detectan mejor y más rápidamente en ambos lugares debido a la cercanía respecto de los acontecimientos, tanto en el tiempo como en el espacio. Su cobertura puede lograrse más rápida, eficiente y eficaz y económicamente en ambos sectores con sus consecuentes beneficios.

• El derecho a la propiedad de los bienes sociales lo ejercen los vecinos a través de las autoridades locales y los titulares empresarios (dueños unipersonales, sociedades, cooperativas, etc.) en sus respectivas unidades productivas.

Los conceptos Economía Capitalista de Mercado y Democracia (que necesariamente reconoce el derecho a gobierno propio de cada comunidad) son Interdependientes. Recíprocamente, la existencia de uno de ellos es ampliamente favorecida por la del otro a tal punto que, para existir cada uno de ellos, es condición necesaria que existan ambos.

El Capitalismo es la expresión democrática de la economía. El federalismo es la expresión democrática de la organización social.

Economía de Mercado en Democracia es la mejor conjunción.









martes, 16 de marzo de 2010

Una impronta señera

Cuando recibí la infausta noticia no sentí nada. Como dijo el poeta, todo se desalojó dentro de mí. No recuerdo cuáles fueron las palabras con las que respondí. Quizás haya reaccionado nada más que para demostrar que seguía del otro lado, con el teléfono en la mano. Pero sí recuerdo que luego de cortar la comunicación, recién entonces, empecé a notar que un profundo sentimiento de pesar me había invadido. JC había partido hacia la Casa del Señor.

Solamente por dos veces había estado mano a mano con él. Aunque fue por largas horas, solamente por dos veces mantuvimos un mano a mano cara a cara, con tanta intensidad y densidad, que fueron suficientes para conocer profundamente a una persona que puso de manifiesto su calidad de Hombre en el sentido cabal de la expresión.

Es cierto que durante mucho tiempo hemos estado en contacto gracias a la increíble tecnología que hoy en día nos atrapa. A través de este medio he recibido la gracia de sus dotes de cristiano comprometido absolutamente con una manera de vivir cuya esencia compartía, comparto y seguiré compartiendo..

Generoso intelectual es uno de los tantos calificativos con que contaba su personalidad. En el libro de mis recuerdos figurará imborrable una de las tantas maneras que existen para poner de manifiesto esa cualidad: nos brindó constantemente su pensamiento, sus ideas, una muy buena parte de su vida. Con valentía absolutamente.

El coraje fue un signo distintivo que lo enaltecía. Exponerse, como se expuso, poniendo en negro sobre blanco, con gallarda actitud cristiana y a toda voz, el fruto de sus convicciones, fue para mí el paradigma que tuve, tengo y tendré para continuar buscando sin cesar el camino a seguir. Camino que con todo el entusiasmo esperaba transitar hombro a hombro con JC en busca de esas soluciones que exige constantemente la vida.

El Blog de Conapas debe a él su existencia. En homenaje a JC seguirá con vida, ese hálito que ya no es patrimonio de su humanidad.

Para mí fue JC, como cariñosamente me dirigía a él. Para muchos Juan Carlos Sánchez Dodorico. JC ha partido hacia la Casa del Señor. Su impronta estará constantemente presente, como hasta ahora.

César Ramón Cuello

jueves, 4 de marzo de 2010

La Economía y los Tiempos

Por César Ramón Cuello

Los Tiempos-

Una particular manera de considerar a los tiempos nos dice que el futuro es incierto. Que podemos vaticinarlo, pronosticarlo, planificarlo, etc. Pero, que siempre será abstracto, sin materia. Incluso, cuando se transforma en realidad, deja de ser futuro inmediatamente y se convierte en presente. El futuro no existe sino como una abstracción fruto de nuestra capacidad de razonar.

El presente por su parte, tampoco tiene materialidad, al menos permanente. Porque cada suceso que ocurre se incorpora al pasado en forma instantánea. El presente es absolutamente efímero. Su contenido como tal es fugaz y tiene el inexorable destino de pasar a formar parte del pasado apenas sucede. Pertenecen a nuestro pasado entonces, los frutos de un futuro convertido en efímero presente; el pasado constituye de esta manera el testimonio de nuestra vida. Se trata de mostrarnos lo que fuimos, lo que hicimos. Es el depósito de la experiencia personal y colectiva. Introduciéndonos en él tenemos la oportunidad de estudiar lo que realizamos y lo que dejamos de realizar. Nos permite sopesar, analizar, catalogar, etc., nuestro pretérito quehacer. Esto nos ayuda a entender el por qué del estado de situación en el cual se va desarrollando nuestra vida, a visualizar en qué no fuimos eficientes ni eficaces. Nos proporciona elementos para tener presentes en la planificación del futuro. Todo lo bueno del pasado sirve así, de fertilizante para brindar buenos frutos en el cultivo de nuestras vidas. Y para que esto suceda debemos incorporarle buenas obras y de calidad superior por cuanto en él abrevarán las futuras generaciones.

Nuestro Pasado

Yendo hacia nuestro pasado podemos rescatar la sapiencia de los que organizaron nuestro país luego de más de cuarenta años de luchas intestinas. Podemos ver allí las figuras de grandes hombres que trabajaron para forjar una gran nación; verdaderos paradigmas del esfuerzo fecundo. Podemos ver las acciones que condujeron a Argentina por el camino del progreso y colocaran a nuestra Patria en la línea que ocupaban los países promisorios, ofreciendo un lugar a todos los hombres del mundo que quisieran habitarlo. Nuestros antecesores pusieron luminarias suficientes en el camino a recorrer en busca de los tiempos venideros, donde la paz, el trabajo, el estudio, el amor a la Patria y la riqueza generada por sus hijos, asegurara a todos los argentinos el gozar de un lugar importante en la escala de la civilización.

Nuestra realidad

Pero, muchas de esas luminarias se fueron apagando. Como cubiertas por el manto del misterio, ya que a veces es imposible llegar a conocer las razones que produjeron los hechos que detuvieron la marcha del progreso. Mientras otros pueblos avanzaron tomando los elementos que aportaron la ciencia, la técnica, el fenomenal avance del conocimiento, Argentina aminoró su marcha y casi se detuvo. En nuestra Patria se produjo el insólito fenómeno de dejar de pertenecer a la sociedad mundial para ubicarse en un aislamiento al parecer solamente entendible por vía del absurdo.

Casi la mitad de su población está fuera del sistema social organizado; los recursos que posee están esperando el trabajo que los incorpore al derrotero económico para ubicarnos cada vez en mejores condiciones. Estamos sufriendo muchos inconvenientes hoy en día. Para enumerarlos por orden de aparición podría empezarse diciendo que, desde hace muchos años, un alarmante número de niños nace sin tener la seguridad de que serán bien alimentados para que su desarrollo neuronal sea el adecuado. Esta realidad nos coloca en una dolorosa situación. Una parte importante de la población, cada día mayor, no tiene ni tendrá la suficiente capacidad intelectual para incorporar conocimientos que le faciliten la socialización, madurar hacia la adultez, incorporar una tabla de valores morales que dignifique y procure las herramientas necesarias para el desarrollo personal y familiar sin recurrir a prácticas delictivas en la procuración de satisfacer necesidades; ni al escapismo que se procura con los estupefacientes. Este estado de situación no se produjo por generación espontánea. Sin prisa pero sin pausa, a lo largo de varias décadas, se fue incubando un resultado funesto.

El aparato productivo es de escasa dimensión para permitir trabajar a todos los que quieren hacerlo. Nuestra economía produce poco, muy poco. Luego, hay poco para distribuir y lo que recauda el Estado en concepto de impuestos para atender las necesidades sociales que no cubre el sistema de precios, no alcanza para mucho. Más de una vez alcanza para poco, como en el pago a los sufridos jubilados, caso testigo si los hay.

Por esta razón, por la pobreza de nuestra economía, los hospitales públicos dejan mucho que desear y los médicos están mal pagos. Lo mismo ocurre con las escuelas de los ciclos iniciales y los establecimientos de instrucción superior. Los edificios y la paga de los docentes dan nada más que para pena. Ni qué hablar de la remuneración y del equipamiento que tienen nuestras policías para combatir el delito que día a día ocupa más lugar en lo cotidiano. Ni de la infraestructura del Poder Judicial que alberga a jueces y empleados también mal pagos. Las fuerzas armadas, custodios de nuestra soberanía, ofrecen un estado de indefensión que nos hace totalmente vulnerables. Las que deben cuidar nuestras fronteras y la riqueza de nuestros mares son meros observadores de los acontecimientos. La red caminera es insuficiente y con serios deterioros lo existente; el sistema de transporte de carga ferroviario prácticamente inexistente y el de energía eléctrica al borde del colapso. Somos un país que, pese a lo que dispone en su territorio, tiene un cuarto de la población en la indigencia y otro tanto rayando en la pobreza. No disponemos de los recursos suficientes para impulsar la investigación y el desarrollo que proporcione tecnología propia. La economía no posee un alto índice de productividad con lo cual los salarios son paupérrimos para la inmensa mayoría de la población. Este panorama grafica brutalmente una cruda realidad: Argentina es un país con recursos naturales considerables, con escaso desarrollo y un pueblo pobre. La pobreza de nuestra economía nos delata además una verdad abrumadora y es que, mientras más pobre es una economía, más pobres son los pobres y más ricos son los ricos y cada vez hay más pobres y menos ricos.

Las razones

Miremos raudamente nuestro pasado para indagar sobre las razones que nos condujeron a estas circunstancias. Todo empezó allá en 1810, cuando llegó a su fin el largo período de tres siglos de explotación y expoliación de los recursos de estas tierras en beneficio de la Corona Española, que al final no le sirvieron para hacer una gran nación. Un puñado de hombres se abrazó a la idea de instalar al nuevo país en el concierto de las naciones. Marchando al compás de la Revolución Industrial y el modelo económico al que había dado lugar la libertad, el respeto por la propiedad privada y la igualdad ante la ley. Una manera de vivir que había prendido en Europa y América del Norte. Que se opuso el resabio del modelo feudo despótico que había ejercido el poder peninsular.

Pero, el modelo que aquellos hombres pensaron para muchos se terminó delineando para pocos, tal nuestra actualidad. A ello contribuyó el error de instalar una constitución unitaria en dos oportunidades, en 1819 y en 1826; un minúsculo remedo del viejo régimen feudo despótico español y que dio un resultado: la Ley de Enfiteusis. Con esta norma se concentró la tierra cultivable en muy pocas manos. El sector agropecuario, dinámico por excelencia como lo era y es en Argentina, no tuvo como protagonistas a millones sino a unos pocos. No se produjo la explosión de riqueza que era posible esperar. Cuarenta años después se cayó en el mismo error. Quince millones de hectáreas de la pampa húmeda ganada a los infieles quedaron en manos de terratenientes a razón de treinta y siete mil hectáreas de promedio por “lote”, adjudicadas en Londres y en París. La tierra quedó en propiedad de algunos cientos de personas cuando debió tener como destino a millones de habitantes. Era éste el camino para que, poco a poco, se fuera conformando una poderosa clase media que en definitiva no existe a pesar de nuestra creencia en tal sentido. Millones de pequeños propietarios en la agricultura y ganadería habrían producido una gran demanda cuya satisfacción, a su vez, habría traccionado el desarrollo de los sectores de la industria y los servicios, impulsando un desarrollo por cierto sustentable Tal como sucedió en el norte de América. La clase media en Argentina no tiene la importancia y cantidad que pudo haber tenido.

La declamada vocación capitalista para poner al país dentro de dicho sistema en el escenario mundial se vio frustrada pese al esfuerzo en tal sentido por parte del General que ganó la guerra del desierto. Luego de su muerte, sus seguidores fueron borrados del mapa político y a renglón seguido tuvo lugar un acontecimiento que dio por tierra otra posibilidad de hacerlo. Se produjo la estatización del petróleo (1907) en vez de respetar el derecho a la propiedad privada de los titulares de los terrenos en cuyas profundidades se encontraba y se encuentra el hidrocarburo. Es que la explotación masiva del petróleo en manos privadas argentinas, generando propietarios ricos incorporándolos a la clase media, habría arruinado el gran negocio que significaba la importación del carbón de piedra (hulla) desde la Rubia Albión (Inglaterra). Para entonces todas las fraguas del país, las calderas y las máquinas ferroviarias lo utilizaban invariablemente. Se cercenó así, definitivamente puede afirmarse, la posibilidad de producir no solamente el desarrollo de la actividad extractiva sino también el industrial que florece durante y después del tratamiento del hidrocarburo mediante la destilación.

Luego vino el punto de partida de la inexorable degradación de la calidad de la enseñanza universitaria, que tenía la base de la Ley 1420, mediante la reforma universitaria de 1918, que llegó a imponer la aberración que significa que alumnos gobiernen la universidad. Esto es como si el hijo asumiera como jefe de la familia. Se desnaturalizó el rol del estudiante que, lógicamente, consiste en nada más que estudiar. Y de ahí en más sobrevino el corporativismo instalado a partir de 1930, cuya institucionalización se produjo con la asonada de Onganía en 1966, sellando hasta nuestros días el funcionamiento económico social de nuestro país. Se terminó de aceitar el corporativismo que funciona sobre la base de la corporación empresaria prebendaria del Estado, la sindical, la política y la militar (que actualmente prácticamente no tiene protagonismo).



Las consecuencias

Todo ello hizo que la economía no se rigiera por las leyes que le son propias y con una normativa legal sin cambios intempestivos, con el reconocimiento de la libertad y la propiedad privada. No contó con el amparo de una organización social congruente con el sistema económico. Esto es, respetando el derecho a gobernarse que tiene cada comunidad (federalismo) y evitando la concentración de poder tanto político como económico para lo cual hay que ajustarse a la forma republicana de gobierno y evitar los monopolios.

La rara mezcla de cosas buenas con medidas no tanto, ha hecho que en la actualidad mantengamos la mediocridad de nuestro espectro social y la pobreza de la economía y del pueblo. Es menester señalar que algunos países gozan de los beneficios del grado de civilización al que ha llegado la humanidad. Nosotros no. Ello se debe a que no generamos la suficiente riqueza para atender necesidades de consumo e inversión. Solamente somos capaces de producir cinco mil dólares por habitante y por año, medición hecha detrayendo las falacias de las cifras oficiales. Otras naciones logran más de cincuenta mil, es decir, diez veces más.



Lo que debemos hacer

Para llegar al nivel de cincuenta mil dólares de producto por habitante y por año necesitamos incrementar considerablemente el producto de nuestro esfuerzo.

Vista la distancia que nos separa de esa cifra el futuro aparece como patético. Para duplicar el producto de nuestra economía es necesario que durante diez años la misma crezca en forma sostenida al siete por ciento anual; o seis con crecimiento del diez por ciento. Si quisiéramos multiplicarla por diez y así alcanzar a los que están en la punta, necesitamos veintitrés años creciendo al diez por ciento o treinta y cuatro haciéndolo al siete.

Algo muy difícil de lograr. Pero como para llegar a cualquier meta es necesario iniciar el recorrido, debemos empezar a transitar el camino del progreso, aunque previamente debamos asumir nuestra pobreza con la altura y humildad que ennoblece y merecen las circunstancias. Algo que nuestros más encumbrados economistas no mencionan para nada. De lo contrario, seguiremos poseyendo magros recursos, escuelas de pobres, hospitales de pobres, policía de pobres, justicia de pobres, caminos de pobres, comunicaciones de pobres, transporte de pobres, salarios de pobres. Seguiremos administrando pobreza con todo lo que ello implica. Seguiremos siendo un pueblo pobre en un territorio con abundantes recursos.

Tenemos que proponernos ser un pueblo rico. Para lograrlo hay que trabajar duro durante un largo tiempo





viernes, 19 de febrero de 2010

Con coraje y contundencia, Bussi dejó las cosas en claro

www.politicaydesarrollo.com.ar


El ex Gobernador tucumano leyó durante casi 3 horas con tono firme un escrito que realmente puede considerarse una clase de historia para todos aquellos que no conocieron la verdad de aquellos tiempos ó los que parecen haberla olvidado.

Por Luz García Hamilton

A pesar de la precariedad de su estado de salud y más aún de la depresión que lo afecta desde hace un par de años, el General Antonio Domingo Bussi, ex Comandante de la V Brigada de Infantería y 2 veces Gobernador de Tucumán, leyó durante casi 3 horas con tono firme un escrito que realmente puede considerarse una clase de historia para todos aquellos que no conocieron la verdad de aquellos tiempos ó los que parecen haberla olvidado. En una silla de ruedas, y siempre asistido por oxígeno, Bussi arrancó diciendo: “Agotaré hasta el último de mis esfuerzos para contribuir a la verdad histórica, hoy distorsionada, manejada y agraviada para satisfacer mezquinos intereses que no se ajustan a la realidad que vivieron Tucumán y la Argentina en los años 70”.
La de ayer fue una jornada larguísima. Era el turno de los 7 imputados juicio oral por la desaparición de 17 personas en el centro clandestino de detención que funcionó, según la querella, en la ex jefatura de la Policía provincial. En el banquillo de los acusados también estaban sentados el ex jefe del Tercer Cuerpo del Ejército Luciano Benjamín Menéndez, los ex militares Coronel Albino Mario Zimmerman y General Alberto Cattáneo, y los ex policías Roberto “El tuerto” Albornoz, Luis de Cándido y Carlos de Cándido.
La audiencia estaba prevista para las 9.30 pero arrancó media hora más tarde y sin la presencia de Zimmerman ya que el ex Jefe de Policía de la provincia tuvo un fuerte golpe en la bañadera y debieron llevarlo al Hospital Centro de Salud ya que pensaron que se había fracturado la cadera. No pasó de un susto si bien horas más tarde llegó a la sala sentado en silla de ruedas. En tanto el General Menéndez nuevamente debió estar aislado en una sala contigua por indicación médica ya que hasta el momento de su traslado a Tucumán, estaba internado en Córdoba y su estado de salud es todavía precario.
De nuevo hubo poca gente en la sala y mucho menos en los alrededores. Sin embargo, miles de tucumanos siguieron por canal 10 las declaraciones del caudillo Bussi.
Escoltado por sus dos abogados, Doctores Louthier y Bertini, Bussi fue el primero en hacer uso de la palabra por pedido de Adolfo Bertini que solicitó alterar el orden debido al problema de salud de su defendido. Bussi se mostró entero, a diferencia de cuando declaró en el juicio Vargas Aignasse y si bien por momentos lo dominó la emoción, su tono fue firme y su voz potente. Era, según miles de televidentes, el Bussi que conocimos los tucumanos.
Comenzó pasadas las 10 y salvo tres breves cortes de cinco minutos solicitados para descansar –en donde médicos aprovecharon para monitorearlo- habló hasta casi las 13 en que manifestó que estaba agotado y solicitó retirarse. Quedó una parte de su testimonio sin leer pero el tribunal que cabe reconocer, estuvo correctísimo en todo momento, le informó que en cualquier momento puede continuar hablando.
El clima de la sala fue tranquilo, salvo al final cuando los bussistas aplaudieron en silencio pero cálidamente a su jefe. Fue allí cuando representantes de Derechos Humanos se quejaron y abuchearon a los presentes aunque no pasó a mayores.
El Fiscal Terraf también parece otra persona. Lejos está aquel Fiscal que dio vuelta la silla en el juicio Oral de 2008 – cuando Menéndez y Bussi fueron condenados por la desaparición del ex Senador Vargas Aignasse – mientras un Bussi quebrado, muy enfermo y llorando, exponía ante el tribunal. Aquella vez Terraf dejó una imagen fea ante los tucumanos, ya que contrastaba con la solemnidad que uno espera de un Juicio, más allá de la ideología que cada uno pueda tener. Esta vez, y hasta acá, tiene otra actitud y exige respeto para una y otra parte. Ojalá continúe en esa línea que no significa blandura sino por el contrario corrección y altura.
Hubo escaramuzas con los abogados querellantes a los que Bussi les pidió disculpas y dijo que en ningún momento había intentado ofender si bien en varias oportunidades manifestó que éstos se enriquecían con juicios de desaparecidos que a veces incluso después aparecieron.
Bussi fue claro. Gustaron la estrategia de su defensa y la claridad de sus conceptos. Sin dudas la historia argentina comienza a desenmascararse y la verdad aflora aún a costa de injusticias como las que sufren los que participaron para combatir la subversión.
Por la tarde hablaron los hermanos de Cándido y el ex Comisario Albornoz, negándose a las preguntas. Luego fue el turno de Zimmerman quien se negó a declarar y evidenció que no está en su mejor momento si bien se mantuvo erguido y atento. Pero Zimmerman está muy enfermo y su abogado, el Doctor Brandán, consideró que no podía declarar lo cual pareció acertado.

Hoy a partir de las 9.30 declararán los Generales Cattáneo y Menéndez. Este último adelantó ya por medio de sus abogados, que seguirá en la misma línea que en juicios anteriores. Un caballero Menéndez, que no claudicará en sus principios nunca.
A continuación ponemos la crónica de “La Gaceta” y en los próximos días publicaremos los textos completos de las declaraciones.


“FUI PROTAGONISTA DE UNA EPOPEYA MILITAR”
Bussi justificó el accionar del Ejército, insistió en que hubo una guerra y dijo que nadie se acercó a pedir los cuerpos de los muertos
“Hubo una guerra y en ella sólo existen muertos en combate”, aseveró Antonio Bussi ayer, al declarar en la audiencia por la existencia de un centro de detención en la ex Jefatura de Policía, ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal (TOF). De este modo, el ex Gobernador hizo uso de su derecho procesal de dirigirse a los jueces. En su exposición, negó la existencia de desaparecidos durante el proceso militar. “Fue una guerra declarada por un gobierno constitucional, en pleno ejercicio de sus facultades para eliminar al marxismo-leninismo. En Tucumán se actuó de modo independiente y autónomo, política y militarmente. Hubo un enemigo real, visto y reconocido por todo el pueblo tucumano”, aseguró.
Sostuvo que los cuerpos de los guerrilleros abatidos que podían ser recuperados eran llevados a la morgue del cementerio más cercano, a la espera de que sean reclamados por sus deudos y así poder identificarlos. Sin embargo, sostuvo que eso nunca ocurrió (con la sola excepción de los restos del oficial montonero Julio Alsogaray) y vinculó esta conducta en la vergüenza o en una estrategia para luego pedir una indemnización al Estado (“por cada uno se pagó U$S 250.000, por reclamos impulsados por profesionales inescrupulosos de reconocida ideología”, dijo). Esto generó la reacción de familiares de secuestrados, quienes se retiraron de la sala de audiencias, y de los abogados de la querella.

“Agotaré hasta el último de mis esfuerzos para contribuir a la verdad histórica, hoy agraviada, distorsionada, manejada para satisfacer mezquinos intereses. Fui protagonista principalísimo de una epopeya militar. Se estructuró un falso marco histórico, con un supuesto marco de represivo, cuando lo que hubo fue una agresión contra las instituciones. Llevamos a cabo operaciones específicamente militares, en una verdadera epopeya. ¡Qué me hablan de aparato estatal de represión!”, se quejó, entre lágrimas.

Esta fue una de las cinco veces que el ex mandatario lloró. La primera fue al recordar su paso por la provincia en 1966 y 1967, para luego afirmar que los militares no pueden elegir su destino; la última, al reclamar un reconocimiento de lo realizado contra la subversión.
En su extensa intervención, que duró más de dos horas (leyó casi todo el tiempo, como una excepción a la oralidad que domina el proceso), bebió ocho veces sorbos de agua y pidió tres breves cuartos intermedios, en los cuales los médicos del Siprosa controlaron su oximetría y su presión arterial. Si bien se lo vio mucho más firme y enérgico que hace dos años, cuando declaró en la causa Guillermo Vargas Aignasse, estuvo con constante asistencia de oxígeno.
El ex mandatario detalló con precisión y detenimiento las acciones militares y de Gobierno desarrolladas en 1976 y 1977; describió los apoyos de dirigentes políticos al Operativo Independencia; citó numerosos artículos periodísticos de esa época, y reprodujo declaraciones de los jefes guerrilleros Mario Firmenich y Enrique Gorriarán Merlo a medios de prensa, acerca del accionar subversivo, entre muchos otros.

Sin responsabilidad
Exculpó de toda acción militar a los efectivos de las policías federal y provincial, y a la Gendarmería, al puntualizar que sólo intervino el Ejército. Así intentó desvincular a Luciano Benjamín Menéndez (remarcó que no había dependencia con el III Cuerpo) y a los tres policías imputados: Roberto Albornoz y Carlos y Luis de Cándido.
Bussi descalificó a dos de los testigos que están citados en el proceso. Primero aseveró que el ex legislador Alejandro Sangenis había sido contratado como médico y que en esa condición revisó a los detenidos que eran liberados formalmente; luego, cargó contra Juan Martín Martín (lo calificó de “vedette rentada” y de “infiltrado de Montoneros en la policía que entregó a sus propios compañeros”), quien aportó numerosos datos sobre secuestrados, condiciones de detención, torturas y hasta asesinatos en distintos centros de detención, y que protagonizará una de las declaraciones más esperadas.
Mencionó que hubo una pueblada para evitar su traslado en 1977 y destacó los logros electorales alcanzados en la democracia, que se proyectan en la consagración de sus hijos Ricardo (no concurrió ayer a la audiencia) y Luis José Bussi como legisladores.
El ex mandatario reclamó una justicia reivindicatoria de la victoria militar, y denunció que no se respetaron sus derechos procesales judiciales, como el de defensa en juicio. “Me agoté totalmente, no doy más, no voy a contestar preguntas”, finalizó con un hilo de voz, y se negó a contestar preguntas del fiscal federal Alfredo Terraf y de los querellantes. En ese momento, sus seguidores (con su hijo Luis José a la cabeza) rompieron en aplausos.
Por el estado de cansancio que describió, quedó pendiente la parte final de su declaración (una decena más de hojas). El presidente del TOF, Carlos Jiménez Montilla, lo autorizó a concluir su discurso en cualquier momento del juicio.

FRASES DEL EX GOBERNADOR

FACTOR DE TRIUNFO.- Podría haber citado como testigos a cientos de ex soldados del Operativo Independencia. También podría haber colmado esta sala con tucumanos que vivieron y sufrieron mucho más que el resto de los argentinos el terror y el miedo, y que acompañaron a sus fueras armadas. Fueron el factor decisivo de la victoria militar.

CONTRA LOS ORGANISMOS.- Soy víctima de intensas campañas de acción psicológica llevadas adelante por organismos de derechos humanos.

CONFIANZA EN LA CORTE.- El máximo tribunal de Justicia de la Nación ofrece las mayores garantías del independencia del poder político y ningún grado de penetración. En otras instancias están los que ayer eran ideólogos de la subversión y hoy administradores de la Justicia, probablemente en coordinación con algunos querellantes. Pretender llevar adelante este juicio viola el derecho de defensa.



ESTRATEGIA.- Gorriarán Merlo no mencionó nunca la cantidad ni la identidad de sus militantes muertos en combate, para poder después denunciarlos como desaparecidos y cobrar futuras indemnizaciones. Los enterraban en fosas comunes en el monte, o se los tragaba la vegetación.

LUCHA ABIERTA.- El combate de El Cadillal fue el más importante y extenso; si no hubiésemos vencido, todo habría sido más difícil.

AÑOS FELICES.- Fui jefe del regimiento 19 de Infantería en 1966 y 1967, el período más feliz de mi vida militar y familiar.
Periodismo de Verdad



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lunes, 8 de febrero de 2010

Más allá de Kirchner en el quirófano: Incipiente sociedad Reutemann, De Narváez y Massa

POR SILVANA VARELA

El paso de Francisco de Narváez por la capital bonaerense, La Plata, provoco comentarios que ni siquiera puede terminar de silenciar el notición de la urgencia médica de Néstor Kirchner. Algo está ocurriendo entre Carlos Reutemann, de Narváez y Sergio Massa. Hay diálogo, aún cuando al 'Alemán' le guste más la mímica que balbucear. Hay proyectos. La siguiente nota intentó profundizar en las novedades al respecto:

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Para Francisco de Narváez, nada puede ser improvisado.


Desde que se propuso formar parte de la política argentina, ya no como proveedor, sino como alguien que pudiera acceder a cargos electivos, no ha dejado de crecer, al menos en las encuestas de opinión, las que no sólo hace a menudo, sino que además, les da importancia para definir estrategias.


Éste es el punto principal del que se sostienen quienes a su alrededor le dicen a diario que no hay límites, y que si se lo propone, puede alcanzar lo que quiera (incluso, la Presidencia del país).

A de Narváez, además, le ha dado resultado una extraña alquimia, la mezcla de empresario con político, con elementos que quizá sean más del terreno de análisis de los sociólogos, pero que en vista de los resultados obtenidos hasta el momento, le funcionan.

Su búnker casi aséptico con detalles de cuidada estética, recostado en una vanguardia tecnológica, y actos con logística al estilo Barak Obama, es una manera que hasta ahora poco logra encajar en el universo de dirigentes acostumbrados a la universidad de la calle; el lenguaje de las barricadas y los actos en los que no puede estar ausente el choripán.
Este empresario que alguna vez desafió a todos en medio de la campaña y aseguró “la plata es mía, toda mía”, y justificó así la enorme capacidad de penetración que pudo comprar con centímetros y minutos de publicidad que pusieron su cara hasta en la sopa, puede darse el lujo de jugar al ta-te-tí con las opciones futuras, pero no sólo porque con su poder de billetera compite codo a codo con el oficialismo, sin la desventaja del desgaste de quien ejerce gestión, sino porque además, aprende rápido, y eso es el certificado de defunción de las sociedades políticas que emprendió hasta el momento.
Mauricio Macri coquetea desde hace rato con la posibilidad de ser candidato a Presidente, algo que parecía mucho más sencillo cuando su índice de popularidad rebosaba al frente del Club Atlético Boca Juniors, o cuando accedió a la Jefatura de gobierno de la Ciudad. Desde que llegó, los 100 pasos que decía Fernando De la Rúa separan a la intendencia porteña de la sede del gobierno nacional, cada vez resultan más, y con más obstáculos.

Aún así, Macri aspira a poder organizar su fuerza a lo largo y ancho del país (comenzará desde ahora poniendo énfasis en la juventud Pro), y en ese esquema, cada vez está más distanciado de de Narváez, con quien dicen, no se habla desde fin de año.

El otro socio del trío que mostraron en junio pasado, Felipe Solá, siempre adelantó que le gustaría llegar a la Presidencia también, y tuvo desde el armado de las listas, diferencias notorias con 'el Colorado', que tuvieron que freezar por el bien mayor, que significaba aunar fuerzas para ganarle la provincia de Buenos Aires a Néstor Kirchner.

Uno de los mentores de la fusión de estos tres mosqueteros, Eduardo Duhalde, también tomó distancia de de Narváez, y aunque mantiene vínculos permanentes con varios de los que se sientan a la mesa chica de ambos, no le gustó ser negado (cuando previo al 28 de junio, los tres decían que Duhalde no tenía nada que ver con el armado), y tampoco va a 'regalarle' el trabajo territorial de la provincia que él sabe, está basado en una columna troncal que responde a su figura, y que apoyó a De Narváez porque hubo quienes así lo pidieron en nombre del propio Duhalde.

La semana pasada de Narváez reunió a los legisladores provinciales de su línea en La Plata y aseguró que no buscará la Presidencia de la Nación, y que le interesa la gobernación bonaerense y, a pesar de que muchos creen lo contrario, sus movimientos más recientes indicarían que quizá no esté faltando demasiado a la verdad.

Durante enero, el empresario descansó en Cariló, pero con la vorágine política que tuvo este verano, ni las vacaciones fueron inocentes para ninguno de los protagonistas del escenario nacional.
Con quien tuvo varias conversaciones en las que dicen, no hablaron precisamente de las olas y el viento, fue con Sergio Massa, otro turista en las playas de Pinamar.

Sin embargo, las charlas más preciadas, son las que mantuvo con Carlos Reutemann, algunos dicen que sólo telefónicas, y otros aseguran que ya hubo al menos dos reuniones entre ambos en Buenos Aires.

El principal problema de de Narváez para pensar en la Presidencia de la Nación, es haber nacido en Colombia. Una eventual postulación, abriría la discusión de constitucionalistas y derivaría sin lugar a dudas en una contienda judicial para analizar si puede o no ser Jefe de Estado siendo naturalizado; pero habiendo ya sido electo en dos oportunidades como diputado nacional y habiendo sido incluso, candidato a Gobernador, dicen que podría, por ejemplo, ser Senador nacional, e hilando fino, dicen también, si puede ser Senador, puede ser Vicepresidente.

Ese escalón podría ser el moño para un acuerdo con Reutemann, en el que el santafecino encabezara la fórmula y de Narváez le garantizara un caudal de votos nada despreciable en la provincia (con PJ e independientes), y mejor aún, si además, convencen por ejemplo a Massa para que intente llegar a la Gobernación en 2011.

“Unión-Pro está partido y sin retorno. De Narváez, Macri y Solá apuntan para distintos lugares, así que cada uno tiene que velar por sus propios intereses”, asegura una fuente bonaerense.

Cuando de Narváez le respondió a Kirchner y a Hugo Moyano, dejó en claro que iría por el PJ, lo que precisamente molestó de sobremanera a Macri, y lo que causa resquemores en los militantes ortodoxos, que sin embargo, miran con simpatía a Reutemann (porque además creen que si el santafecino acepta ser candidato, el propio Eduardo Duhalde declinaría su postulación y lo bendeciría).
Por ahora, el panorama sigue abierto y movedizo, y además, el acuerdo generalizado es estirar el tiempo y presentar las cartas sobre la mesa recién dentro de 7 meses; pero al menos en los pasillos bonaerenses, ya son varios los legisladores e Intendentes que apuestan a un acuerdo macro que les permita devolver a Kirchner a los vientos patagónicos y competir incluso contra los demás contendientes.

Imaginan que quizá así, no sea necesario probar si la alternancia de partidos al frente de una Nación es o no tan ventajosa como algunos pregonan.